Un análisis exhaustivo de las numerosas y variadas guías de obligaciones o recomendaciones elaboradas por Administraciones Públicas, Organismos Internacionales, Entes Sectoriales y Asociaciones pone de manifiesto que son 10 los aspectos en los que cualquier organización debe centrar sus esfuerzos si pretenden implementar medidas eficaces para disminuir los riesgos de contagio por el coronavirus SARS-CoV-2:

  1. Gestión del riesgo
  2. Salud laboral
  3. Medidas preventivas de los trabajadores
  4. Equipos de protección
  5. Medidas de higiene
  6. Medidas organizativas
  7. Información y formación a trabajadores
  8. Comunicación a partes interesadas
  9. Continuidad de la prestación del servicio
  10. Requisitos legales

Por esta razón, el proceso de auditoría desarrollado por GARANTÍA CÁMARA se centra en verificar la conformidad del Plan de Contingencia implantado por una organización en relación a estos 10 grandes bloques de contenido.

El punto de partida es garantizar que se han identificado, evaluado y revisado los riesgos específicos que afectan a la organización en relación a la COVID-19. A partir de aquí, la Dirección del centro educativo debe desarrollar las medidas a tomar en colaboración con las distintas partes interesadas que intervienen en la acción formativa, según corresponda: Administración, cuerpo educativo, representantes de los trabajadores, padres y madres, alumnado, proveedores y subcontratas. Además, se debe plantear la necesidad de disponer de un Responsable del Plan de Contingencia que vigile por la correcta aplicación del mismo.

La Salud Laboral es el siguiente gran aspecto a considerar y debe ser coordinado con los Servicios de PRL. Desde valorar el estado de salud de los trabajadores en el momento previo al inicio del curso escolar hasta definir pautas de actuación que permitan identificar posibles contagios una vez iniciado el mismo. Pero debe darse un paso más: garantizar que, de producirse el contagio, los mecanismos implantados permitirán rastrear los contactos estrechos.

Las medidas preventivas relativas a educadores y personal subcontratado (procedimientos de limpieza e higiene, turnos de trabajo, uniformes, …) y el uso correcto de EPIs (cúales utilizar, normas de uso, gestión de residuos, …) no pueden dejar de ser objeto de definición.

Las medidas de limpieza e higiene del centro escolar se constituyen en pieza fundamental de la lucha contra el coronavirus: la Dirección del centro debe definir pautas que eliminen de forma eficaz su presencia. Protocolos de limpieza, zonificación del centro, periodicidad, productos a utilizar, gamas de mantenimiento de equipos de ventilación, biocidas/virucidas a utilizar, … deben tenerse en consideración.

Además, no deben descuidarse espacios auxiliares que también son usados por la Comunidad Escolar: transporte escolar, servicios auxiliares de almacenamiento, …

Por último, dentro de este apartado debe valorarse la necesidad de realizarse analíticas de superficies y aguas residuales para la detección del coronavirus.

La forma de ejecutar las actividades educativas también se verá afectada. Por ello, se deberán establecer nuevas medidas organizativas que garanticen dichas actividades a la vez que minimizan los riesgos de contagio. Estas medidas deben implementarse también cuando en las actividades a desarrollar participan proveedores y subcontratas externas: de seguridad, de mantenimiento, de catering, …

La información y formación de los educadores en relación a todas estas medidas y la comunicación con las partes interesadas de forma global no pueden dejarse al margen. Sesiones formativas, charlas informativas, cartelería, mensajes en la web y redes sociales, … deben ser objeto de atención para transmitir la realidad de la organización y dar a conocer que se espera de todas las partes al objeto de preservar los espacios sin la presencia del virus.

Pero, si finalmente el virus aparece, la organización debe tener previstos planes de continuidad para seguir prestando sus servicios. Evaluar su existencia y su potencial eficacia forman parte del proceso de certificación de GARANTÍA CÁMARA.

Para finalizar, se debe comprobar que los requisitos legales aplicables son tenidos en cuenta, incluyendo aquellos casos en los que las Autoridades hayan notificado explícitamente requerimientos verbales o escritos de forma general al sector o de manera específica a la propia organización.

Al finalizar este exhaustivo análisis, se puede tener una visión nítida del grado de eficacia de las medidas tomadas y se puede afirmar que la Certificación ESPACIO SALUDABLE-AntiCovid de GARANTÍA CÁMARA se constituye en un elemento generador de confianza.

Más información en: https://garantiacamara.com/certificacion/es-anticovid/.

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